LA CAMPORA ADOCTRINA EN LAS ESCUELAS
El hecho se investigó en dos escuelas, en Saladillo y Godoy Cruz. Y por deducción se dice que ocurre en todo el país.
EL SISTEMÁTICO ADOCTRINAMIENTO LIBERAL EN LAS ESCUELAS
El cinismo y la hipocresía son, lamentablemente, desvalores de uso común, pero es más grave cuando lo utilizan quienes se autocalifican de bastiones de los valores republicanos y democráticos.
Desde 1853 el sistema educativo viene “metiendo” la ideología liberal-fascista como el único pensamiento posible. Incluso los establecimientos católicos, aunque al principio liberalismo y clericalismo estuvieron enfrentados ideológicamente, terminaron defendiendo los mismos intereses (de los poderosos, salvo los contados obispos, sacerdotes y religiosas que optaron por los pobres). Por ejemplo, la Universidad Católica de Buenos Aires fue la que le “proveía” de economistas Chicago boys a la dictadura de Videla-Martínez de Hoz. Tal vez se mezcló un poco durante los gobiernos peronistas, por lo menos para cuestionar algunos dogmas. Además, hay que decirlo, el liberalismo también se vistió con camiseta radical, socialista, comunista y hasta peronista en más de una ocasión.
EL LIBERALISMO ES LA CIENCIA ECONOMICA
Se nos enseñaba los principios liberales en economía como “naturales”, es decir, indiscutibles, casi divinos. Liberalismo y Ciencia Económica eran sinónimos. Todo otro pensamiento era pasado o totalitario. Y, por otra parte, se nos hacía creer que el ideario liberal de libertad individual y de igualdad de oportunidades era universal y real. Si algún individuo no llegaba a ser un Henry Ford, no era culpa del sistema sino de la incapacidad de cada uno. La esclavitud, la servidumbre, la explotación de pueblos enteros y el saqueo de sus riquezas, no tenía nada que ver.
EL LIBERALISMO ERA LA DEMOCRACIA
La Educación Democrática en las escuelas se enseñaba en base a textos transcriptos del diario La Prensa (vocero con La Nación del conservadorismo agro-exportador). Estos peronistas de La Cámpora y los anteriores también o son ingenuos o son muy honestos. Se presentan como peronistas, con símbolos y carteles. A nosotros se nos adoctrinaba en el liberalismo como “lo que debíamos saber”. Nadie se presentaba como liberal. Y no teníamos posibilidad de análisis crítico, porque no teníamos conocimiento sobre otros pensamientos, salvo para decirnos que todo lo otro era malo.
Liberalismo era sinónimo de Democracia. La Libertad era solo garantizada por el liberalismo. Nadie se tomaba el trabajo de explicarnos cómo era que en nombre de La Libertad se volteaban gobiernos constitucionales, se fusilaban obreros, militares y militantes políticos que reclamaban justamente Libertad, además de Justicia. O porqué en nombre de la Democracia se desconocía la voluntad popular.
LO QUE DEBERIA SER Y LO QUE NO
LA POLITICA, así, con mayúscula, es tabú solo para aquellos a quienes la Democracia no les conviene. Mejor sería que los jóvenes se interesaran solo por la música o el boliche de moda o perderse en el alcohol o en la droga, no sea cosa que empiecen a cuestionar el poder y el sistema.
Interesarse por la política no solo es un derecho. El sistema educativo tiene la obligación de formarlos en política. Y tienen derecho a conocer todas las ideas y propuestas que hacen a la sociedad cada organización política. Si no ¿de qué manera optarán por alguna? ¿Por el color? ¿Por tradición familiar? ¿Por quién le da más?
Actualmente, por ejemplo, está en uso en las escuelas un libro de Economía distribuido con el sello del Ministerio de Educación de la Nación desde 2005. Este libro es de absoluta orientación liberal. Por caso, en su página 45 dice “El sistema de precios para decidir qué se debe producir no necesita que intervenga el Estado ni ninguna agencia de planificación”, entre otras afirmaciones por el estilo. ¿Quién era presidente en 2005? ¿Quién es hoy presidente? ¿Quién tiene pensamiento único? ¿Los llamados “liberales” o el kirchnerismo?
Lo que no se debe hacer es convertir la escuela o universidad en una unidad básica o un comité o un lugar exclusivo para determinada corriente política. La pluralidad y el respeto a todos debe ser la regla. Y por supuesto, el respeto también a que la política no desplace el tiempo que deben tener para los demás aprendizajes.
La visión de un simple ciudadano preocupado por entender
¿HACIA DONDE VAMOS...?
Por Cr. José Niveyro